"Pink Tax"
Fuente: Wipy.tv

En México, las mujeres ganan en promedio 14% menos que los hombres según datos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) por un puesto igual y ahora, tal parece que la brecha salarial se expandió para llegar al »Pink Tax».

¿Has visto la extensa gama de productos en un supermercado que tienen versión para hombre y para mujer? En cualquier tienda podemos encontrar rastrillos, desodorantes, cepillos dentales, etc, en color azul y rosa para cada género.

A simple vista, son simples artículos de higiene personal cuya única diferencia es el color, pero no es así, pues si miras con detenimiento, el rosa es más caro que el azul o verde o gris.

 

Este fenómeno está comenzando a ver la luz en diversas partes del mundo. El primer estudio formal que se hizo al respecto fue dirigido por el Departamento de Asuntos de Consumidores de Nueva York en el que se compararon los precios de al rededor de 800 productos diferentes.

El departamento estadounidense encontró que en promedio, las mujeres pagan hasta 7% más en productos exactamente iguales a los dirigidos a los hombres.

Siguiendo el ejemplo de este estudio, el grupo feminista francés, Georgette Sand inició una campaña pidiendo a la población enviar fotografías de los artículos en cuestión: uno de mujer y uno de hombre donde se pudiera observar la diferencia de precio.

Como resultado, el gobierno francés prometió la creación de una fiscalía especial que regule los precios de los productos para eliminar la diferencia de precios entre objetos para mujer y hombre.

Fuente: Amazon México

Otro estudio más, realizado por el Boston Consulting Group, publicado por la revista Harvard Bussines, explica que esto tal vez se deba que las mujeres tienen hasta el 90% de la decisión de compra, pues son ellas las que finalmente escogen qué sala queda mejor, qué sábanas son las indicadas y hasta qué color para las paredes debe llevar una casa.

Lo anterior tiene evidentemente implicaciones sociológicas, pues ese tipo de decisiones se atribuyen como femeninas en un núcleo familiar o de pareja, pues son las »amas de casa».

Lo anterior es una de las teorías principales de por qué las mujeres gastan más en productos personales que os hombres.

Pero el »Pink Tax» va más allá: incluso entre los juguetes para bebés y niños pequeños hay diferencias notables en precios, aunque sean exactamente iguales a excepción del color (rosa y azul).

Fuente: Amazon México

Incluso hay otra vertiente de este impuesto invisible que muchas empresas han negado, la de los productos de higiene femenina como toallas sanitarias, tampones, copas menstruales, etc.

En este caso no existe una diferencia de precio pues evidentemente, estos productos son de uso exclusivo de mujeres para la menstruación, sin embargo y debido a esta falta de comparación, los precios se disparan a gusto de los fabricantes.

Este »Pink Tax» podría a llegar el más ventajoso de todos, pues las opciones son muy limitadas y las mujeres en edad menstrual no tienen de otra mas que recurrir a los productos de higiene sin importar el precio.

Y por su puesto, son realmente escasas las versiones de bajo costo para el sector de la población con menos ingresos.

Aunque este problema cada vez está siendo más denunciado, poco se ha podido hacer al respecto.

En el caso de México, ni la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), cuyo objetivo es proteger los derechos del consumidor, fomentar el consumo inteligente y procurar la equidad y seguridad jurídica en las relaciones entre proveedores y consumidores, tiene una solución, pues para empezar, no existe en su glosario el »Pink Tax».

Por medio del monitoreo “Quién es quién en los precios”  de la Profeco, se comparan los costos de los productos en las diferentes tiendas, pero sin distinguir el género al que están dirigidos o si esto influye en el precio.

Una cosa más que agregar a la gran lista de brechas de género en nuestro país (y el mundo).